Lo que nos dicen las academias
«Las mensualidades van domiciliadas.» Cierto, y no las toques: la domiciliación es territorio del banco y ahí el banco gana — lo decimos claro más abajo. Esta página va de matrículas, libros y material, cursos sueltos e intensivos: cobros en persona, con el cliente delante, que no necesitan domiciliación sino un terminal que responda.
«En septiembre ya está el caño lleno.» Justo por eso: el caño lleno es el argumento para cobrar rápido, no para cobrar lento. Con tarjeta en el mostrador la matrícula se cierra en el momento — el padre no vuelve mañana a por un número de cuenta, y tú no persigues transferencias en plena campaña. El resto del año, el terminal está para los sueltos.
«El banco ya me dejó terminal.» Y te lo cobra cada mes: el alquiler típico de un TPV Android bancario son 21 € + IVA (BBVA; bbva.es), unos 504 € en 24 meses por un aparato que sigue siendo del banco. En propiedad pagas una vez — y para soltar el del banco sin liarte, nuestra guía de cambiar el datáfono del banco lo lleva paso a paso.
Cuándo tu banco gana (y te lo decimos)
Si todo tu cobro va domiciliado — mensualidades enteras, sin sueltos ni mostrador — el banco gana, y punto: la domiciliación es su terreno y no vamos a discutírselo. Donde el banco no te acompaña: la matrícula cobrada en persona con ticket, el material que se vende al momento, el intensivo de fuera y el segundo terminal para el pico de septiembre. Por encima de 10.000 €/mes cobrados con tarjeta, myPOS negocia tarifas personalizadas.
Ojo con los topes de facturación del contrato. Si la mensualidad domiciliada y el TPV viven en el mismo paquete que la cuenta del centro, revisa qué pasa al mover solo una pieza — y lee «permanencia» antes de decidir.
Fuente de las tarifas personalizadas (por encima de 10.000 €/mes cobrados con tarjeta): web de myPOS. Mandan tu contrato y tu reparto real.